Esa canción que me la guardo como algo que me encontré. Una piedrita, un brillante, la hoja de un árbol, una pluma, un recuerdo.

La música, la excusa para el Encuentro y para buscar con la mirada, con nuestros ojos, a ese bebé o niñx que está enfrente nuestro, a un costado o atrás. Buscarlo, encontrarse y encontrarnos en esa Mirada que se ofrece.

Acompañar con un movimiento, una tela, una pluma, una Sonoridad (una canción, una melodía, el sonido de un instrumento o un objeto sonoro) es un instante intenso, íntimo entre dos, donde un Acontecimiento se produce, un lazo eterno.

La Ternura es nuestra herramienta más poderosa e imprescindible para el trabajo con niñxs. Sin ella no hay transmisión ni transferencia posible. Un acontecimiento en ese dar, entregar, enseñar, educar, acompañar, aprender. Una donación simbólica desde el buen trato, diría F. Ulloa.

La Infancia no edulcorada, porque no sólo es diversión, juguetes, colores y dulces. La infancia a veces, duele. La infancia nos pregunta, nos convoca. Nos invita a preguntarnos, a mirarnos, a escucharnos. Nos invita a viajar, a descubrir otros mundos, otras culturas, otras músicas.

Nos invita a redescubrirnos. A descubrir, reencontrar y habitar ese otro mundo que tenemos dentro, adentro mío, adentro nuestro.

¿Y si miramos para ese adentro? Cierro los ojos y me miro ¿Cómo me siento? ¿Qué siento? ¿Si primero nos encontramos con lo que somos? ¿Con lo que fuimos?

Recién en ese otro momento, en ese otro instante puedo Mirar, pero Mirar desde aquella que soy, desde aquel que soy. Mirar con los ojos intensos, lúcidos, atentos, inquietos, convocantes y proponer sonoridades, una canción de cuna, o aquella que cantamos en nuestras infancias o que nos gusta ahora,
en este momento, sin importar cuál.

Los niños y las niñas quieren que les cantemos, que los miremos a los ojos, con Ternura, con amor.

Mirar, sentir, acompañar desde la Sonoridad, de la fluidez del movimiento, desde la Ternura como modo de relación y de lazo con ese bebé, con ese niñx. Y la ronda se arma y se desarma, nos acuerpa y nos encuentra.

El sostenimiento del Cuerpo de ese bebé-niñx es a través de esos recursos culturales que construyen y constituyen recursos simbólicos para la vida.

Valeria Magliocchetti. Psicóloga, Maestra Nacional de Música.