Teatro

Planta baja

Es el espacio más clásico de la Plataforma, que nació para ser un lugar para la cultura. Allí se mostraron obras de teatro, proyecciones de cine, recitales, bailes, muestras de escuelas y actos oficiales. En un momento la actividad artística se suspendió y hasta fue un acopio de granos y depósito. En 1949 el grupo Teatro de Arte de Rosario solicitó la recuperación del mismo como sala y se hizo cargo de las tareas de limpieza y reconstrucción reabriendo en 1950 con una función del El puente, de Carlos Gorostiza.

Es una sala destacada por tener un tamaño que genera calidez y cercanía y por su “cielo” pintado por las manos brillantes del Maestro Guido.